IM-PER-DI-BLE.


La semana pasada fuì con mi novia -y con mucho entusiasmo- a la 1a Feria Internacional de Coleccionismo Discografico de Buenos Aires, realizada en Costa Salguero. Reconosco que, una vez en el lugar, esperaba un poco màs. Aunque tuve la suerte de encontrar un Stand del sello Selecta, con algunos discos a muy buen precio y nuevos, cerraditos, todos muy lindos. Uno de esos discos era OH (ohio) de Lambchop, la banda de Kurt Wagner, oriunda de Nashville. Si bien muchas veces leì sobre ellos y escuchè algunas de sus canciones, nunca me detuve a escucharlos con atenciòn o me interesè por comprar algunos de sus discos. El motivo: no lo sè. Pero esta vez fuè diferente: lo vi a un costado sobre la mesa, mirè su tapa, reconocì la banda, pense unos segundos y al final lo comprè. El resultado: encontrè canciones de una inmensa belleza, con arreglos preciosos y delicados que le dan a este disco una frescura y una elegancia absoluta. A medida que avanza, OH (ohio) -al menos me pasò a mì, despues de escucharlo dos o tres veces- uno se da cuanta de que està ante una banda que sentò sus bases hace tiempo y que desde entonces van en busca de la canciòn perfecta. Y en OH (ohio) lo consiguen, con canciones como Suipped Dissolved And Lossed, A Hold Of You, Sharing A Gibson With Martin Luther King Jr. o Please Rice, solo por nombrar algunas. Las once canciones que componen este disco son de esas que, sin mucho esfuerzo, pueden enamorar hasta el corazòn mas amargo. En fin: me encantò este disco.