
Hace algunas semanas, la justicia alemana multò a Rapidshare por la suma de 22 millones de euros por ofrecer varios archivos sin los derechos de autor/productor/intèrprete. Como ya se sabe, esto es ilegal y aùn mas si estos archivos se comparten, ya que se permite que lo descargue un nùmero ilimitado de personas. Ok, nada nuevo. Aunque a esta altura: ¿Las discograficas siguen teniendo este tipo de acciones como unico recurso? ¿Por què en vez de luchar contra el download, mejor no adaptarse a el? Porque imagino que a esta gente estrategias no les debe de faltar. Tomemos como ejemplo a In Rainbows (Radiohead). Disco que primero fue editado en formato mp3, donde la persona que lo descargaba podìa ponerle el precio que quisiera, incluso, podìa elegir hasta no pagar un solo centavo por el. Asì y todo, In Rainbows superò la recaudaciòn de su anterior trabajo, Hail To The Thief, antes de que tuviera su ediciòn fìsica. Segùn por lo que leì, In Rainbows fue el album mas rentable en la historia de Radiohead. Entonces aquì el problema no està, como dicen las discograficas, en el poco valor que se le estaria dando a la mùsica. El problema, como ya todos sabemos, es el dinero que pierden. Si bien no es justo que los artistas se pasen meses y meses trabajando en una obra para despuès no obtener ninguna ganancia, aquì no todo es pèrdida. Hoy en dia para los artistas es mucho mas facil llegar al pùblico en general, asì como las personas tienen una forma mas simple y directa de llegar al arte en todos sus generos. Esto me hace acordar a los 90, cuando no existian los mp3, mp4, emule, etc. Si nos enterabamos que algùn amigo se habia comprado un disco de alguna banda que nos volvia locos, enseguida saliamos corriendo a la disqueria mas cercana y nos comprabamos uno o varios TDK de 60' o 90' para que nos hicieran algunas copias. Ni hablar si se trataba de hacer compilados, con sus tapas artesanales y el nombre de la banda y los track escritos con birome. Asì pasaban copias y mas copias sin importar que despues tuvieramos el disco original, esas copias eran guardadas con el lomo hacia arriba en algun cajòn especial de nuestro cuarto. De esta manera conociamos bandas que por ahì, si teniamos que comprarnos todos esos discos no las podriamos haber escuchado. Por eso creo que hoy pasa un poco lo mismo, aunque que con internet todo se hizo mas fàcil. Hoy con solo un click uno tiene el disco que quiera en su casa,y no se trata en todos los casos de robar o querer eludir un costo. ¿O acaso los que amamos la mùsica vamos a suplantar la hermosa sensacion que nos causa comprar un disco nuevo, cerradito, de algunas de nuestras bandas favoritas y tenerlo entre las manos, por la frialdad de tener 100 carpetas en una PC o 500 tracks en un Ipod? No. Soy consiente de que esto no es lo mismo para un chico de 15 años que para alguien de 30, los tiempos cambian y todos nos vamos acostumbrando a eso, en todos los aspectos. Lo mismo pasa con las bandas. No es igual para una banda como Los Alamos que para Radiohead, por dar solo un ejemplo. Por eso, creo que algunos cuando bajamos un disco vemos las cosas de esta manera. Quizà lo hacemos por que no disponemos del dinero suficiente o ese disco nunca llegò a estas tierras y para poder acceder a el, recurrimos a los downloads. La idea es esa -al menos en mi caso- la de conocer, recomendar, escuchar a todas esas bandas que nos encantarìa poder tener en nuestra batea y que si no fuera por internet, esa suerte solo la tendrian algunos pocos afortunados.
Disco es cultura, si.
El download tambièn.

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